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Refriega en el PLD

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ARDOR DE CIELO.- La política tiene sus maneras, sus gracias. Cuando un bando necesita pelear, por las razones que fuere, y el contrario no siente igual ganas, el cielo provee suficiente ardor. Eso podría estar ocurriendo en el PLD, o entre los grupos de Leonel Fernández y Danilo Medina. El primero tiene un cuadrilátero montado y el segundo se resiste a ponerse los guantes. El predominio de hoy es el predominio de ayer, solo que cambia el nombre o el orden de los factores. Fernández ayer, Medina hoy. El chisme de la reunión del ministro José Ramón Peralta con 25 senadores seguidores de Danilo Medina, es lo más parecido al pleito de patio entre muchachos que para irse a los puños necesitan agraviarse. Un palito en cada hombro: “Esta es tu mamá” y “Esta la suya”, y con que se tumbe uno, o ambos, la refriega entre tontos será el espectáculo del día para sus compañeros de juego. Ni más ni menos lo que intenta Franklin Almeyda manipulando un encuentro que no fue ni dejó de serlo. No prendió la mecha, ni va a estallar granada, pero tiene a todo el mundo yendo de un lado para el otro…

25 CON EL QUEMAO .- Lo primero es que no fueron 25, y no podrían serlo ya que faltó Reinaldo Pared, al que nunca se invita por su condición de secretario general, y tampoco estuvo Charles Mariotti, aun cuando era el convocante, por razones que ya él mismo explicó. No podía dejar botados a Ligia Bonetti y a David Collado, quienes habían ido a Monte Plata a participar en una actividad organizada por la oficina del senador de la provincia. Esto es, el propio Mariotti. Lo segundo es que no se trató de un encuentro secreto y con fines inconfesables. ¿Cómo podía disimularse la presencia de más de veinte vehículos con placa oficial en la zona tranquila y de poco flujo donde reside el alto cargo? Con solo asomarse al balcón o a una ventana se tenía dominio del panorama. Lo tercero es que no se explica la reacción y la manipulación, pues cualquier persona mínimamente enterada, y sin ser del PLD, sabía que los senadores de Danilo Medina se juntaban con frecuencia. Incluso desde antes de ser presidente de la República, cuando era ministro de la Presidencia o en el tiempo en que no fue nada. En la casa de Mariotti, pero también en la de Amílcar Romero. Peralta sería el de menos, a pesar de los años que lleva con Medina…

EL QUE EVITA.- El punto cuatro sería el error de las proporciones. ¿Cómo decir que veinte y cinco senadores y ninguno de Leonel Fernández se reunieron en la casa del ministro Administrativo? Si a Danilo Medina lo siguen veinte y cinco, y que no lo fueron en la ocasión ¿cuántos miembros de la cámara alta apoyan la causa del expresidente? La suma o la cantidad en la boca de Charles Mariotti, por ejemplo, sonaría lógico, pues le correspondería aumentar y no disminuir, pero no dicha por Franklin Almeyda, ya que estaría reconociendo, y hasta proclamando, la superioridad del contrario. Ahora, y a propósito de Almeyda, se sacó cuenta y Fernández solo tiene cinco senadores. Como tendencia, debe aclararse, pues como señaló uno de los involucrados, de querer, Fernández podría tener a los veintinueve senadores, si los convoca como presidente del partido. En el chisme, por tanto, hubo más necedad que acierto, pues una cosa es lo institucional, el partido, y otra la facción, las adhesiones de tipo personal. Una realidad que nadie puede negar en el PLD, y que podría ser causa de sus males, si como se evidencia, una parte necesita pelear para hacerse sentir. Aun cuando la otra piense que el que evita no es cobarde…

¿QUÉ MEJOR, ESTO O ESTO? .- Los peledeístas deben preguntarse qué les conviene más. Que la lucha interna se libre a golpe de chismes o que sea una confrontación real de esas que provocan consecuencias irremediables. La reunión de los 25 senadores fue un chisme, aun cuando tuviera lugar. Aunque con una derivación curiosa. Un funcionario del Palacio Nacional no puede agasajar senadores en su casa a menos que incluya a uno o dos que sigan las orientaciones de Leonel Fernández. Eso de que “yo mando en mi casa” pertenece a otra época. Habrá que ver, sin embargo, si la escogencia la hace el dueño de la casa o consulta con Fernández, o en su defecto, con Franklin Almeyda, como una manera de cubrirse de que lo acusen de lo contrario. Esto es, de sonsacar o comprar oponentes. Que también de esas podría haber en la Viña del Señor. No obstante, llama la atención otro hecho. ¿Por qué molestan las reuniones en casa del ministro Administrativo y no se recela ni se denuncian los almuerzos del grupo llamado OTAN, el cual se sabe a qué instancia de poder responde y de sus reales influencias en el comité Político? Un puerco de monte que vio a otro con picazón en el cuerpo le dijo: ¿por qué no te rasca en esa javilla? Y la réplica sonó a Juan Bosch: “No juegues, Magino”…

orlandogil@claro.net.do

(Artículo publicado originalmente en el Listín Diario)