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Que no se nombre al pecador

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CUENTOS DE CAMINO.- El PRM no tiene que inventarse cuentos que se pierden en el camino. Como relajo o poco seria toman algunos medios la especie interesada de que el partido creció un 7% en las últimas semanas. Se dice el pecado, pero no se nombra al pecador. Se ofrece el dato, pero no se entra en detalles. Encuesta que no se acredita, no puede aceptarse ni tener validez. Igual, una medición que se disfraza hace más daño que bien. La perversidad, sin embargo, tiene un propósito: convencer de que el partido remonta como resultado de sus decisiones de finales e inicio de año. La convocatoria a convención y la realización del padrón. Aunque la realidad podría ser otra. La consulta está atrasada, ya que la renovación de cuadros directivos debió hacerse en septiembre del 2017 y no en febrero del 2018. Además, ¿cómo podría aumentar un partido que se creía con un millón o millón y medio de militantes, y ahora, al hacerse un registro, se tiene que poco más de medio millón? La lógica no ayuda, y no puede ayudar, ya que de hacerlo, mentiría, y con una lógica mentirosa no puede avanzarse ni llegar lejos…

LA DE ALLÁ TAMBIÉN.- Lo mismo sucede con una encuesta hecha en Nueva York y en la que Luis Abinader supera por mucho a Danilo Medina. En Nueva York, claro está. La medición es interesante, pero no por los porcentajes, sino por las implicaciones. Significa que los compañeros de la urbe están haciendo mejor trabajo y que tal vez haya que pensar en un traslado. Es decir, traerlos para acá de manera que repliquen ese resultado, o que por lo menos entrenen a los activistas locales y así se logre un mayor rendimiento. También, contratar a la firma que consiguió lo que aquí parece impensable: que Abinader se le vaya alante al presidente Medina. Las de aquí, y es la queja, solo registran buenos números para el mandatario. Aunque habría que considerar los bemoles. La encuesta de Nueva York luce reeleccionista. Da como un hecho que el presidente Medina será candidato del PLD y que Abinader, al encabezar la boleta del PRM, deberá enfrentarlo. La polarización por tanto es hipotética, pues el jefe de Estado todavía no declara su intención,  el “nunca jamás” es una piedra en el camino, y asumirlo como candidato –desde ahora– podría ser una apuesta ciega. Además de riesgoso jugar una partida con un equipo que no está en el campeonato…

ELEMENTOS EN JUEGO.- El PRM no tiene que valerse de noticias falsas, o fakes news, confundir la perspectiva con la realidad, mucho más que se halla en medio de un proceso con grandes potencialidades. Solo que como en el Eclesiastés, todo tiene su tiempo. Si la convención fluye como está previsto, el posicionamiento del partido, e incluso de sus candidatos, será inmejorable. Para los que corren ahora y para los que correrán después. Los responsables de la consulta, al igual que los participantes, no advierten las tonalidades. Los elementos en juego, la riqueza interior. Es una prueba, y no solo para el partido, sino también para todos sus segmentos. Nadie podrá quejarse de que se le deja fuera. Los jóvenes compiten por la dirección nacional, pero igual por la provincial y la municipal. Lo mismo puede decirse de las mujeres, que aunque menos que los hombres, no pueden hablar de exclusión, ni discriminación. Esto es, que además de generacional, lucha de género. ¿O no, cuando Geanilda Vásquez compite por la presidencia del partido y Carolina Mejía por la secretaría general? Y solo para hablar de los  cargos principales, ya que en el segundo nivel, en las vicepresidencias, las mujeres parecen bastarse por sí mismas…

TUTTI FRUTTI POLÍTICO.- La convención del PRM ofrece un menú de opciones, pues del mismo modo que jóvenes aspiran a los principales cargos de dirección, nacional o local, los más entrados en años juegan la baza de la experiencia. Como se trata de elegir y ser elegido, la boleta permitirá ese ejercicio. Lo nuevo compitiendo con lo viejo. Del mismo modo que asoma el elemento clase. No puede decirse que los altos cargos fueron negados a dirigentes de las llamadas bases, pero sí se hace evidente que irán a manos de quienes en el viejo PRD serían considerados burgueses. Los blanquitos y los riquitos campean por sus respetos. Unos tienen bienes que administran con solvencia, y los demás profesiones que los convierten en acaudalados. Un aspecto a tener en cuenta, pues. Como por igual las tendencias. Aun cuando se asocien y muestre unidad en propósito y acción, lo cierto es que cada cual busca y se preocupa por la hegemonía. Vadear turbulencias no significa salirse del río. Los perremeístas que acudan a la cita podrán discernir entre hombres y mujeres, jóvenes y viejos,  clase media-media y clase media alta, y entre Hipólito Mejía y Luis Abinader. Cuando cuenten los votos se sabrá quién tuvo la boca más húmeda y comió más hojaldre…

orlandogil@claro.net.do

(Artículo publicado originalmente en el Listín Diario)