El móvil para el asesinato del abogado Yuniol Ramírez fue la extorción que ejercía sobre el director de la OMSA, Manuel Antonio Rivas Medina, de acuerdo a lo revelado este domingo por la fiscal de la provincia de Santo Domingo, Olga Diná Llaverías.

Mediante rueda de prensa, Diná Llaverías detalló que Ramírez extorsionaba con cuatro millones de pesos a Rivas, de los cuales se le entregó un millón en efectivo, como pago para detener las denuncias y acciones encaminadas para el suministro de informaciones sobre mal manejo en la OMSA que realizaría el abogado.

Según las investigaciones, el asistente de Rivas Medina, Argenis Contreras González, junto al también empleado de la OMSA José Antonio Mercado Blanco, alias el Grande, habían tomado la decisión de darle muerte al hoy occiso después de haberlo raptado en el campus de la UASD.

Explicó que el director de la OMSA pidió al empresario Eddy Rafael Santana Zorrilla que intercediera por ante el fenecido abogado para que “de ser necesario acordara con este el pago de alguna suma de dinero a cambio de que desistiera de las acciones legales que había iniciado”.

Asegura que Santana Zorrilla había acordado con Ramírez pagarle la suma de cuatro millones de pesos, de los cuales se le entregó al fenecido un adelanto de un millón de pesos en efectivo.

Diná Llaverías declaró que se está investigando la posible implicación del director de la OMSA en la muerte del abogado.

Por el momento están detenidos Rivas Medina, Santana Zorrilla, Mercado Blanco y el director financiero de la OMSA, Faustino Rosario Díaz, quien es contador de profesión y coronel de la Policía, mientras que se busca al principal acusado, Agenis Contreras, quien después de cometer el crimen salió del país.