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Convención del PRM

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DÍA A DÍA.- La convención del PRM está en situación de día a día, como esos peloteros que se lesionan levemente y el equipo los coloca en observación relajada. De cuidado, pero nada del otro mundo y de lo que no puedan recuperarse prontamente. Cada vez que los organizadores tienen oportunidad, y dan detalles, informan del presupuesto de 20 millones de pesos, una manera de mostrar suficiencia económica. Los costos de campaña, sin embargo, son como las obras del Estado. Se calculan a un precio y después falta y hay que buscar más dinero. Todo cuesta mucho y nadie se mueve de gratis o con sus propios cuartos. Aunque el hecho de que ahora no se cobrara inscripción habla bien del ahorro o control del gasto. Sin olvidar lo sucedido en una consulta anterior, en la que hubo que pagar el registro, el escrutinio no se llevó a cabo y a nadie, que se sepa, le devolvieron el aporte. Así, se hace más que evidente el propósito. No se quiso provocar vergüenza ajena y cubrir faltas pasadas. Ojalá que el desarrollo de los acontecimientos no sea afectado por la inopia o la deuda del partido, o que en circunstancia de déficit, los jefes de grupos sean generosos y oportunos…

PIDI” POCO.- Tal vez se deba a esa suficiencia económica que el PRM no pidiera por su boca, cuando solicitó colaboración de la Junta Central Electoral. Quiso urnas, pero el organismo no tiene en almacén. Algo en cierto modo extrañó. En cambio le ofreció 2000 valijas y 1500 casetas de votación. El partido Moderno, sin embargo, fue parco en procurar asistencia, ya que se suponía que pediría algún tipo de fiscalización o supervisión o préstamo de equipos informáticos. Aunque posiblemente sí lo haga más adelante cuando se sienta desbordado. Los escáneres, por ejemplo, pudieran ser de gran ayuda. Dígase lo que se haya dicho, no hay dudas de que cuentan más rápido que los técnicos o los delegados o el personal encargado de cómputos. El PLD, cuando tiene reuniones grandes ( como las del comité Central ), acude a la Junta Central Electoral y esta le facilita aparatos o procedimientos. El PRM podría estarse cuidando de que la saliva que lanzó — en su momento — contra esas unidades, fuera hacia arriba y ahora le cayera en la cara. Aunque debiera preocuparse más de que las votaciones, y el consiguiente conteo, fueran eficaces, pues conoce el temperamento de sus miembros, el ánimo propio de cada consulta y de que el dominicano sospecha hasta de sí mismo…

TODAVÍA EL PADRON.- Aunque se proclama que todo va viento en popa y a toda vela, el padrón preocupa. La última vez que el presidente de la Comisión Organizadora y el secretario de Organización hablaron del tema, dieron a entender que el registro de militantes estaba en proceso de revisión. Un trabajo a medias, siendo como es el padrón el elemento más importante o crucial. Se supone que los aspirantes, en especial a la presidencia del partido, habrán acreditado delegados, y que serían estos delegados los responsables de defender su causa de cerca. Esa situación impone, por tanto, que se les dé un plazo para hacer las observaciones de lugar. Después de ese chequeo riguroso, se aprobará, y ya oficial se procederá a la impresión. De manera que conviene que tanto Toni Raful como Deligne Ascensión no sean alegres al ofrecer números, diciendo que son tantos o cuantos, sin antes hacerse la verificación y las partes dar consentimiento. La inquietud existe, aunque se dan seguridades de que para la fecha establecida, el 18 de febrero, todas esas pequeñas dificultades estarán resueltas. Más vale, pues contrario a lo que se creía, de que la convención sería un clavo pasado, después de la intervención de los jefes de grupo, ahora surgen temores. Mucha gente suelta…

PENSADO PLEBISCITO.- Se pensó en principio que las candidaturas de José Paliza y Carolina Mejía harían de la convención del PRM un plebiscito de dos. Los dos, claro está, no serían ellos, los designados, sino los managers Hipólito Mejía y Luis Abinader. Los adversarios de ese acuerdo, sin embargo, se afanan en dar a entender lo contrario. Ninguno de los demás aspirantes ha recogido su casa de campaña y aceptado de buenas ganas el designio superior. Existe real resistencia, un discurso de alzada y la creencia de que las bases podrían poner en ridículo a Mejía y a Abinader. Hablaba del caso de la capital, pero igual parece que hay disidencia en La Vega. La experiencia sería interesante, puesto que en los partidos dominicanos, llámese PRM ahora o PRD antes, y por igual PLD o PRSC, el bajar o coger línea es una práctica aceptada. Observada siempre. La rebelión, ya no de sargentos, sino de mayores, luce impensable, o por lo menos difícil de salir victoriosa. Cuentan que son muchos los compañeros que se comprometieron con causas diferentes a las patrocinadas por Mejía y Abinader, que están enviando recados o poniéndose ( de manera subrepticia ) donde el capitán los vea.   Y que llegado el momento cogerán línea…

orlandogil@claro.net.do

(Artículo publicado originalmente en el Listín Diario)