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Ay, esos políticos

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Los políticos nos engañan y nosotros lo aceptamos aunque creamos que es una farsa, una cantinflada, una chercha, una burla.

 

  • • El caso de la Ley de Partidos es un ejemplo de como los políticos juegan con la población. Todos dicen que esa ley es una ‘necesidad’, una ‘obligación’ para garantizar los procesos electorales, pero todos la ‘torpedean’, incluyendo los mayoritarios PLD y PRM, y que no decir de los vocingleros denominados ‘emergentes’ o ‘chiquitos’ que temen como el ‘diablo a la cruz’ quedar legalmente fuera de juego político.

 

  • • Las diferencias intestinas entre Danilo Medina y Leonel Fernández, expresada últimamente en torno a las primarias, abiertas o cerradas, a incluir en la Ley de Partidos, tuvo un ‘final feliz’ esta semana en el seno del Comité Político del partido oficial cuando luego de una ronda de posiciones en que los dos líderes defendieron sus puntos de vistas, antes de que se produjera una temida votación -Danilo arrolla con la mayoría a los seguidores de Leonel en el CP-, intervino como tabla salvadora la ‘sugerencia’ de Ramón -Monchy- Fadul proponiendo que el tema lo dejaran en manos de los legisladores quienes, a fin de cuentas, son los que deberán levantar la mano para hacer ley el emblemático proyecto. La propuesta ‘salvadora’ de Monchy zanjó las ‘diferencias’ y, como ‘premio’, Fadul fue designado como nuevo delegado del PLD ante la Junta Central Electoral. Una película ‘perfecta’, con todo y efectos especiales. Una tomadura de pelo.

En el interín, mientras los danilistas apuntan a la reelección y los leonelistas aseguran que el ex presidente está ‘dispuesto’ a ‘echar el pleito’ por la nominación, en una encuesta de opinión, NewLink, sacan un conejo del sombrero de un mago los nombres de Gonzalo Castillo y de Andrés Navarro y lo meten en la tómbola, nada más y nada menos que ‘medido’ frente a otro conejo del mismo sombrero, David Collado. ¿Nos creerán tarados?

 

  • • En el PRM, metido en un proyecto eleccionario de sus autoridades, se anunció con bombos y platillos que concluyeron exitosamente un padrón de militantes que consignó 520,000 inscritos, calificados para votar en su convención interna para elegir la dirección de la organización, pero ahora hablan de posponer la elección, fijada para el 18 de febrero, porque ‘se está reorganizando el padrón de militantes’. Otra tomadura de pelo.

Todo esto precedido del penoso espectáculo protagonizado por los dos líderes principales del PRM, Hipólito Mejía y Luis Abinader, quienes viven endilgando al partido de gobierno acciones no claras ni democráticas a lo interno, se han abrazado a una alianza puesta al descubierto, para promover y hacer ganar a sus favoritos: José Ignacio Paliza, un jovencito que llevan a la carrera de la mano de Abinader y a quien no se le ve el carácter para ‘bregar’ con el verdadero liderazgo del partido y, menos, frente a los rejuzgados contrarios; mientras en el completivo del binomio apuntalan a Carolina Mejía, hija de Hipólito y ex compañera de fórmula de Luis en los comicios del 2016. Como ‘perico en la estaca’, Hipólito y Luis dejan a quien se echó la presidencia del partido en el duro proceso de formación y electoral pasado, Andrés Bautista -hoy enfrentando tremendo problema judicial-, a Jesús Feris Iglesias -un médico de prestigio y que, por tanto, prestigia al PRM-, a Chú Vázquez , a Andrés Lugo, etc. Una verdadera burla.

  • • La denominada ‘marcha verde’, que en enero del 2017 emergió como un fuerte mecanismo de presión de la sociedad, se desvaneció –como dijera en un análisis que publicara a página en Listín Diario en noviembre pasado- por las confrontaciones intestinas de sus falsos protagonistas, la incidencia de politicuchos que trataban de usar ese movimiento de catapulta para estar en ‘el medio’ y tratar de ‘destacarse’ como no podían hacerlo por el ejercicio propio. El movimiento se fue diluyendo por sus incoherencias y las apetencias de unos de incursionar en la política partidaria entendiendo que tenían ‘fuerza’ para ello, mientras otros simplemente usan esa plataforma para destilar su odio contra el Gobierno y el peledeísmo, pero sin proponer otra cosa que no sea la ‘disolución’ del Estado. Otro fraude.

 

  • • Hoy, como colofón de estas apreciaciones, cito el penoso caso del nieto de Trujillo, que se ha convertido en ‘tema de debate nacional’ no por sus ilusas intentonas de participar en la vida política nacional, si no por la miopía con que algunos pretenden poner el tema como una demostración de la ‘frustración de la sociedad’ con el status quo. Este hombre, nacido en Estados Unidos aunque de padres dominicanos, flotea en un ambiente mediático creado, como si fuera un carnaval, logrando ‘colocarse’ gracias a la ‘gracia’ que le dan unos vivos y la plataforma que le ha ofrecido el Partido Demócrata Institucional, PDI, cuyo presidente, Ismal Reyes, no pudo responder el porqué de esa decisión. Un caso simpático ocurrió esta semana cuando en su programa matutino de televisión, el periodista Huchi Lora le preguntó -¿porqué si usted es un político más ducho, más profesional, de mucho más tiempo en estas lides e incluso con un mejor discurso que el de ese descendiente de Trujillo, no es usted el candidato presidencial de su partido? La respuesta fue un gageo, un titubeo, suficiente oportunidad para que Javier Cabreja, compañero de Huchi en el programa, concluyera la entrevista indicando un “lo siento, no tenemos tiempo para más”. Un chasco.

rlgonzalez50@gmail.com